Ottawa, enero 2006Periódico Eco Latino - Comunidad
¿Qué hay de nuevo?
VOTO INVERNAL
ES SABIDO POR TODOS mi “extrañamiento” en este país, dada mi reciente asimilación como miembro de esta sociedad. Así fue como la convocatoria a una nueva elección federal, para el venidero 23 de enero de este año que comienza, activó mi natural curiosidad, -que a algunos les resulta alterada, por mi formación como periodista-, y de inmediato surgieron millares de nuevos detalles que investigar, contextualizar y comprender.
EN UNA DEMOCRACIA FEDERAL PARLAMENTARIA y monarquía constitucional como la canadiense, lo primero que intenté explicarme fue la razón por la cual el líder del gobierno llamó a estas elecciones. Iniciativa ésta a su entera discreción pero que debe ver la aprobación de la Gobernadora General en representación de la reina Isabel II de Inglaterra, y así lo hizo. El primer ministro Paul Martin convocó a la elección de 308 miembros del parlamento, a 17 meses de la última elección, como consecuencia del voto de censura, en bloque, por parte de la oposición una vez que se hizo público el mal uso de fondos por miembros de su partido, destinados para un programa de unidad nacional en Quebec.
EL GOBIERNO ES ELEGIDO POR TODOS los ciudadanos, mediante el voto secreto, indirecto, el cual puede ser anticipado, en cumplimiento de las normas de Elections Canada que, para mi sorpresa, es un ente no gubernamental. Voto de censura, gobernabilidad, negociación, elecciones indirectas. Tantas novedades toman más de unos cuantos minutos asimilar. La realidad es que un gobierno federal, que no será elegido, sino que el candidato al ganar en su distrito electoral, él o ella adquiere un asiento en el parlamento federal o provincial y a partir de allí promueve formar un gobierno mediante alianzas, intenso debate oral en el parlamento, y las biehechuras hacia el electorado de cada circuito electoral o “riding”, le da un vuelco a mi interpretación de la democracia.
SIN EMBARGO, LAS SORPRESAS SIGUEN a la orden del día. En reserva de quienes son los candidatos, indagué acerca de las personas detrás de los logos, quienes representarán directamente a todos los ciudadanos. El bipartidismo de otras democracias federales en mi opinión resultaría difícilmente suficiente para representar el “mosaico” de mi sociedad de adopción. Descubro que hay pocos candidatos “independientes” y los partidos políticos son vehículos casi imprescindibles para motorizar campañas que diferirán en los asuntos locales, pero no en los temas nacionales.
EL LIBERAL, ACTUALMENTE EN EL GOBIERNO, y el Conservador que recupera su representatividad tras una alianza de dos partidos disminuidos, con la cual se fortalecen las posibilidades de la derecha, son los partidos más a la vista de quienes siguen la campaña desde los medios. Seguidos por los otros partidos nacionales: el Partido Nacional Democrático y el Partido Verde, al que se suma el provincial Partido Bloque Quebequés, cuyas dimensiones de influencia, aunque desproporcionadas, encuentran su justificación en hechos de la historia reciente.
UNA SOCIEDAD EN BÚSQUEDA de la representación de sus intereses políticos da paso a la creación de fórmulas que para algunos logran su cometido con sólo servir de canal y ofrecer un liderazgo alternativo, para otros es una pérdida del juicio. El Partido de la Marihuana, por ejemplo, nos ofrece una visión diferente y despenalizada de la Cannabis Sativa. El partido de la Tradición Cristiana está presidido por un individuo padre de 9 hijos, por lo que nos queda claro su apego a los mandatos de contracepción basados en la religión. Hay dos partidos “rojos”, el partido Comunista y el Marxista-Leninista, que con una simple lectura de sus sites, se abren a la posibilidad de diálogo y alianzas siempre que sean por el bien común.MUY A MI PESAR, NO FUE POSIBLE al final obtener la interpretación del voto de los inmigrantes por cada una de estas organizaciones. De no ser por las varias declaraciones del ministro de Inmigración del actual gobierno liberal, el honorable Joe Volpe, para anunciar –de improvisto para muchos- múltiples decisiones de su despacho, no tendríamos ni idea acerca de la postura del partido en el gobierno en cuanto al voto de nuevos ciudadanos. Volpe, que ha utilizado su propia condición de una vez inmigrante para sobrellevar los señalamientos de indiferencia en lo concerniente a algunos temas que se reservan a su cartera, como empleo y reunión familiar, nos hace sospechar que tanto interés puede estar basado en capitalizar el “voto étnico”.
¿DEFINE ALGUNOS CIRCUITOS el voto que no habla inglés ni francés? En Ontario no para de crecer el electorado de nuevos ciudadanos. Tras la derrota en el referendo secesionista de 1995, Jaques Parizeau, atribuyó a este voto el fracaso separatista en Quebec. Francamente, no hay datos que permitan argumentar esta idea, pero me aventuro a señalar que en un futuro inmediato podríamos dar una sorpresa. ¡Y seguimos adelante!
Cristina Pulido-Vielma es periodista y nueva residente de Canadá.
cepulido at gmail.com
Etiquetas: canada, elecciones, ottawa, parlamento, partido, voto




1 Comments:
Nuestras estructuras son de plastilina, amigo! Creo que de allí se desprende mi interés por conocer sistemas de gobierno de países "aparententemente" exitosos... Así que no creas, por aquí se resbalan también. El caso de corrupción que acaba con el gobierno de Martin, es un ejemplo. Pero como dije, la ventaja de un sistema fiscalizado como este, es que la "tramposería sale" y los liberales perdieron el poder...
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