Ottawa, julio 2006Periódico Eco Latino - Comunidad
¿Qué hay de nuevo?
EN VIVO O Mp3s
ME PROMETÍ ESCRIBIR ESTA COLUMNA usando la liviandad de la atmósfera a comienzos del verano que empieza a partir del solsticio, en el hemisferio norte el 20 de junio, y en Canadá sigue con Saint Jean Baptiste
, el 24, con las banderas blanquiazules de la flor de lis; los que nos reconocemos a favor de la diversidad étnica y cultural, el 27 recordamos que convivimos con millares de diferencias
. Sin embargo, no se siente plenamente antes del 1 de julio, Día de Canadá
, cuando nos reunimos para conmemorar el sueño de los soñadores que crearon esta confederación diciendo que comprendería “desde el mar hasta el mar”, en 1867.
, el 24, con las banderas blanquiazules de la flor de lis; los que nos reconocemos a favor de la diversidad étnica y cultural, el 27 recordamos que convivimos con millares de diferencias
. Sin embargo, no se siente plenamente antes del 1 de julio, Día de Canadá
, cuando nos reunimos para conmemorar el sueño de los soñadores que crearon esta confederación diciendo que comprendería “desde el mar hasta el mar”, en 1867. CON PASOS LENTOS, CUANDO LOS DÍAS MÁS LARGOS y las noches más cortas deciden que tendremos más horas para volver a ser gente entre la gente, comenzamos a tomar a nuestro gusto los espacios al aire libre. Las temperaturas sociales en alza aproximan unos a los otros y queda en manos del letargo de los próximos meses la disposición para apartarnos de las rutinas y salir a contactar la novedad.
OTTAWA SE TOMA MUY EN SERIO LA MÚSICA, y esta es la temporada por excelencia para todas las variaciones probables sea en teatros, centros comerciales, parques, pubs, cafés y hasta en las aceras, siempre que sea en vivo. La ciudad nos ofrece múltiples alternativas sin olvidar que al aire libre significa mayor número de previsiones, -protector solar o loción, por ejemplo- para poder disfrutar del movimiento, melodías y ritmos por los cuatro costados.
SÓLO PARA NOMBRAR LOS FESTIVALES que dan a Ottawa cierta reputación nacional e internacional, habrá culminado el Fringe
el 25 de junio, cuando aún resta algo de la programación del Ottawa International Jazz Festival
que finaliza el 2 de julio, para dar paso al BluesFest desde el 22 de julio hasta el 5 de agosto, seguido por el International Chamber Music Festival
(Música de Cámara). A mediados de agosto, llega el Folk Festival
compartiendo algunos días del mismo mes con el SuperEX.HAY MÚSICA EN EL Lumière Festival
y ¿por qué unas lámparas iluminadas flotando en un río son inspiradoras? La sencillez de la luz de una vela ilumina a todos por igual. Por ello se ha usado por razones religiosas, sociales, culturales, rituales en celebraciones alrededor del mundo. Esto hace especial el encuentro anual en Stanley Park, esta vez será el 12 de agosto para quienes deseen apreciar una mar de luces meciéndose al compás de la música de artistas locales.EL 8 DE JULIO, en Mooney's Bay Beach es la cosa. Los músicos pondrán todo de su parte en Hope Volleyball SummerFest
donde cualquiera con un poco de destreza deportiva hará mejor papel que yo ese día. El evento culminará con una la colecta de la suma de lo recaudado por el torneo, comida, bebidas, conciertos en vivo y hasta por el servicio de estacionamiento. Con esos fondos, más de 100 organizaciones de caridad de la ciudad se beneficiarán como han hecho desde 1981. Pero ya lo dije, Ottawa se toma muy en serio la música.LA VÍA PÚBLICA ES EL LUGAR DE CONCIERTOS PRIVADOS MÁS GRANDE. En cualquier recorrido diario en autobús hay algo muy a la vista. ¿Nadie aparte de mí ha sentido curiosidad por calcular cuántas personas usan algún aparato como intermediario musical? Sean Ipods como en muchos casos -pero cualquier marca vale-, a numerosos reproductores de MP3 van conectados igual número de hombres y mujeres mientras se deslizan por las rutas de la ciudad en los buses colorados. Mi opinión es que algo ocurre cuando escuchamos música: uno vibra, y desea el movimiento. Por lo tanto, jamás seré capaz de entender cómo estas decenas de personas son capaces de tanta contención al escuchar música sin siquiera entornar los ojos. Ni un gesto. ¿Cómo se hace para no sonreír oyendo De amor y de casualidad de Jorge Drexler?
(“pero todos somos de todos lados, hay que entenderlo de una buena vez”…) u oír Las Avispas, de Juan Luis Guerra inmóvil, cuando nadie nos enseñó a tener los pies quietos en esa situación. Para mí el vaivén de la música determina el estado de ánimo de una tarde y el de un viaje de 12 horas.HAY EXCEPCIONES, CLARO ESTÁ. He visto a algunos pocos balanceando la cabeza al ritmo de la melodía muda que al final siempre será un misterio. También he presenciado la vocalización desafinada de algún individuo pues ha olvidado, que por llevar audífonos, sólo escuchamos su voz y no a la pobre canción que no tiene ninguna culpa. Otros, obviándonos por completo, se aturden con la música de su elección a un volumen tan alto, que es muy fácil adivinar la sordera que les espera a corto plazo. Al tomar un poco el pulso al gusto de todos, especialmente para quienes el oído y la musicalidad les llega de primera mano como ocurre en nuestra cultura, Ottawa nos está regalando una manera de integración participativa y yo, al menos, la tomaré en cuenta antes de que se termine este verano. ¡Y seguimos adelante!
Cristina Pulido-Vielma es periodista y nueva residente de Canadá.
Contactos: cepulido at gmail.com / (613) 277.8353
Etiquetas: canada, concierto, cultura, musica, ottawa, verano




3 Comments:
En los países del primer mundo, el verano es la excusa "más rica" para ver y dejarse ver, para salir, aprovechar esas horas extras de luz que el cielo regala. Por eso veo que Canadá y más específicamente Otawa se inventa festivales, celebraciones para "estar en la calle". En cambio acá, aparte de que vivimos días lluviosos, no hay diferncia substancial entre una estación u otra. Por una parte es una agradable sensación de bienestar la que nos brinda este clima benévolo del trópico, pero por otro lado hace que nuestras vidas sean -desde mi perspectiva- terriblemente monótonas. La novedad -que más bien diría yo la cotideaneidad- son los escándalos políticos, los crímenes y a los "malos" les importa muy poco cual es la estación del año, para cometer sus fechorías. Por eso damos gracias al fútbol, que para el caso hace el mismo efecto que el vernao y que al menos cada 4 años, parece romper esa eterna monotonía y "paraliza" las noticias, las pasa a un segundo plano y es la pasión del fútbol lo que inunda de buena vibra a Caracas. Como sea, disfrutemos lo que la vida nos da, porque después de saber que el fin (dado el reciente paso del asteroide) estuvo cerca, me alegra saber que hay vida para rato.
Una breve entrada para informarte que TE LEVANTO el castigo del silencio, la ley del hielo o como quieras llamarla y espero esta semana dejarte un comentario como te lo mereces!!!
Me parece acertado que con el cambio de estación hayas cambiado la tónica de tus relatos. Este me ha parecido muy refrescante, y muy educativo, tambien. Me parece fascinante que la ciudad se permita ofrecer tantos espectaculos musicales que ayuden a relajar a los citadinos, los invitan a socializar, a relajarse y disfrutar mas de la vida. paralelamente, no puedo evitar sentir cierta tristeza al pensar que en nuestra ciudad no contamos con espacios para disfrutar de semejantes acitvidades, pues los que hay estan deteriorados y si no, hay que estar paranoico pensando que te pueden asaltar sin ningún desparpajo. Además, no me imagino a nuestros alcaldes bolivarianos haciendo conciertos al aire libre de blues, jazz o cualquier otro genero musical internacional, si la oferta no incluye un programa revolucionario!! Voto piedra y me consolare usando mi IPOD!
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