lunes, enero 01, 2007

Ottawa, enero 2007
Periódico Eco Latino - Comunidad
¿Qué hay de nuevo?

NACIÓ 2007


INICIOS, RECOMPOSICIÓN, renovación. Todos son sentidos asociados con este comienzo -o final- de cada año, como sea que lo celebremos, pues hay quienes ven en este momento un cierre en lugar de una apertura; funciona como un hito que da paso de una etapa a otra.

A PARTIR DE LA MEDIANOCHE, entre el 31 de diciembre y el 1˚ de enero, celebramos el Año Nuevo, por eso llamamos así a esa fiesta. Los italianos prefieren llamarla capodanno lo cual parece indicar que mientras nosotros celebramos el año que viene, ellos conmemoran el que se va. Pero acaso sea una falsa impresión, porque capo significa cabeza, y el año tiene dos, según el lado que se le mire.

DONDE SEA QUE NOS ENCONTREMOS el año nuevo se festeja en esta fecha, impuesta por la expansión de la influencia del mundo occidental durante el siglo XX, donde ya se había asentado por imposición del calendario Gregoriano. Como fecha universal, los eventos más grandes del mundo se centran en Sydney, Hong Kong, Londres, Nueva York, Río de Janeiro, São Paulo y Valparaíso. Éstos van desde espectaculares juegos pirotécnicos, shows televisados a cualquier lugar del planeta y encuentros multitudinarios matizados por una profunda espiritualidad.

MIENTRAS EN SYDNEY se lanzan a medianoche más de 80.000 fuegos fatuos ante más de un millón y medio de asistentes y Valparaíso recibe a más de dos millones de visitantes para presenciar la pirotecnia sobre toda la bahía, en Río de Janeiro se honra a Iemanyá, madre protectora y reina del mar, en el Réveillon, combinando conciertos de música popular y elaborados rituales a orillas de playas tan famosas como Copacabana. En Nueva York, si uno tiene paciencia y aguante para el frío, se puede sumar a la celebración que se centra en torno a una gran bola de cristal que desciende sobre una multitud en Times Square, sin embargo, hay que llegar a media tarde del 31 si es que quiere ver el descenso a una distancia razonable.

EL ABRAZO DE AÑO NUEVO nos permite dar la bienvenida a la esperanza que asociamos con esos comienzos, pero es el champán descorchado a medianoche el que se mantiene como un símbolo de celebración de la transición.

HAY MUCHAS SUPERSTICIONES que debimos habernos cuidado de cumplir si queríamos ver la realización de ciertos planes en algún momento a lo largo de este 2007. Como los que dicen que si el año lo encuentra a uno con la maleta en la mano, asegura viajes y con dinero en la otra, promete fortuna financiera. Hay quienes nos hemos atorado viendo partir el año viejo comiendo las 12 uvas que debemos ir consumiendo, una con cada campanada de las 12 horas, para poder ver nuestros deseos cumplidos en el año que está iniciándose.

EN OTTAWA HE NOTADO que las celebraciones privadas exceden las públicas; más que razonable si contamos con que las temperaturas al aire libre de cualquier noche de inverno ahuyentan a muchos. En su lugar, fiestas, galas y nightclubs convierten a los revellers celebrantes de una festividad muy animada, hasta pasar la página del año que concluye. Así ocurre en Montreal, sin embargo, Toronto tiene su Citytv's New Year's Eve Bash en Nathan Phillips Square y Niagara Falls su New Years Party! en Victoria Park, fiestas abiertas para toda la familia.

COMO NINGUNA DE ESTAS CELEBRACIONES exige que nos apeguemos a los datos científicos que fijan el comienzo de cada año, en realidad, varias horas más tarde para poder hacer consistente la cuenta de los 365 días de cada año solar, cumplimos con disciplina la llegada del año a medianoche ya que no nos queda más remedio.

Y COMO NO ESTAMOS SOLOS en este mundo de Dios, el 20 de enero nuestros congéneres musulmanes celebrarán Muharram, el primer día de su año lunar -excepto por los chiítas, que recrearán su duelo por Husain ibn Ali-, y nuestros correligionarios católicos, los ortodoxos, esperarán hasta el 14 de enero para celebrar el arribo del próximo año, pues así lo indica el calendario Juliano. Los chinos celebrarán la llegada del Año del Cerdo (o Jabalí) en algún día entre el 21 de enero o el 21 de febrero.

TODOS COINCIDIREMOS en desear que el paso del tiempo nos traiga oportunidades y nuevos principios venturosos en este año cuando, como sea que llame o cuando comience, por fin consigamos la paz que tanto anhelamos. ¡Y seguimos adelante!

Cristina Pulido-Vielma es periodista y puede contactarla en cepulido at gmail.com o (613) 277.8353

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